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EEUU, Alemania y Reino Unido rechazan elección venezolana Feature La Mega 1 Mundo 

EEUU, Alemania y Reino Unido rechazan elección venezolana

El presidente venezolano, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, saludan a sus partidarios en el palacio presidencial de Caracas, Venezuela, el domingo 20 de mayo de 2018. (AP Foto/Ariana Cubillos)

Por FABIOLA SÁNCHEZ

CARACAS, Venezuela (AP) — Estados Unidos, Reino Unido, Alemania, España y el Grupo de Lima, integrado por 14 países de la región, levantaron el lunes la voz contra los comicios en los que el presidente Nicolás Maduro logró la reelección, lo que agudiza las ya tirantes relaciones de Venezuela con otras naciones y podría llevar al país sudamericano a un mayor aislamiento internacional.

Maduro enfrenta estas críticas en medio de una compleja crisis económica y social que podría agravarse ante el endurecimiento de las sanciones que acordó Estados Unidos y una acción similar que podría tomar la Unión Europea.

Un miembro de la milicia bolivariana se detiene frente a las listas de votantes en un centro electoral durante los comicios presidenciales en Caracas, Venezuela, el domingo 20 de mayo de 2018. (AP Foto/Ariana Cubillos)

Argentina, Brasil, Canadá, Chile, Colombia, Costa Rica, Guatemala, Guyana, Honduras, México, Panamá, Paraguay, Perú y Santa Lucía decidieron reducir el nivel de sus relaciones diplomáticas, llamar a consultas a sus embajadores y convocar a los embajadores venezolanos en sus países para expresar la protesta por el proceso electoral que objetaron por “no cumplir con los estándares internacionales de un proceso democrático, libre, justo y transparente”, señaló un comunicado del bloque.

El grupo había adelantado hace varias semanas que no reconocería la legitimidad del proceso comicial en un intento por tratar de detener la elección, lo que Maduro descartó de manera reiterada pese a las advertencias de Estados Unidos y la Unión Europea que amenazaron con endurecer sus sanciones contra el gobierno venezolano si seguía adelante con la votación.

El Grupo de Lima decidió convocar para la primera quincena de junio en Perú a una reunión de alto nivel de los responsables de migraciones para definir la respuesta al masivo éxodo de venezolanos que se espera ante la profundización de la crisis. Se estima que más de dos millones de venezolanos han abandonado el país en los últimos años como consecuencia de la crisis que ha generado una hiperinflación, una creciente escasez de alimentos y medicinas y una severa recesión.

Asimismo, el bloque acordó la posibilidad de realizar contribuciones financieras a los organismos internacionales competentes para fortalecer las capacidades institucionales de los países en la región, especialmente los vecinos, para atender el flujo migratorio de venezolanos y apoyar los suministros de medicamentos y las acciones de vigilancia epidemiológica.

Al rechazar los resultados, el vicepresidente estadounidense Mike Pence anunció en un comunicado que Washington no se quedará sentado de brazos cruzados mientras se profundiza la crisis venezolana. “Estados Unidos está en contra de la dictadura y con el pueblo de Venezuela”, dijo Pence al instar al gobierno de Maduro a que permita el ingreso de ayuda humanitaria.

Tras la declaración, el presidente Donald Trump emitió una orden que limita la capacidad del gobierno venezolano de liquidar activos públicos.

El Secretario de Asuntos Exteriores de Reino Unido, Boris Johnson, se unió a las críticas y dijo en un comunicado que su gobierno trabajará de cerca en las próximas semanas con los socios de la Unión Europea y la región para decidir cómo continuar apoyando una solución política en Venezuela

“Estas no fueron las elecciones libres y justas”, afirmó en su cuenta de Twitter el Ministerio Federal de Asuntos Exteriores de Alemania al cuestionar la consulta. El gobierno germano condenó lo que consideró los “intentos de intimidación” contra la oposición venezolana e instó a las autoridades a que permitan la entrada de ayuda humanitaria.

Por su parte, España anunció el lunes que estudiará junto a sus socios europeos la adopción de “medidas oportunas” contra Venezuela, pero no ofreció detalles.

Maduro, quien ganó la consulta de la víspera con 68% de los votos y superó a su más cercano rival, el candidato independiente Henri Falcón, por 47 puntos porcentuales, había desestimado de antemano las advertencias Estados Unidos, la Unión Europea y el Grupo Lima asegurando que sólo le importaba el respaldo de los venezolanos.

El ministro de Comunicación, Jorge Rodríguez, desestimó los cuestionamientos internacionales y dijo en conferencia de prensa que las elecciones fueron un “ejemplo para el mundo”. Rodríguez atribuyó las críticas a una “agenda de agresión” contra Venezuela.

Rusia, China, Cuba, Bolivia, Nicaragua y El Salvador son de los pocos países que hasta el momento han mantenido su abierto respaldo al gobernante reelecto.

El politólogo y profesor universitario, Carlos Romero, afirmó que el poco respaldo internacional que tiene el gobierno de Maduro no es suficiente y aseguró que la balanza se está inclinando hacia los gobiernos que quieren aumentar las presiones.

Romero dijo a The Associated Press que ante la profunda crisis económica Maduro tiene pocas posibilidades de maniobra. Agregó que el apoyo de algunos países como Rusia “puede dar oxígeno por un tiempo, pero no tiene suficientes bombonas”.

Antes de que el Consejo Nacional Electoral -controlado por el oficialismo- anunciara el primer boletín oficial, Falcón -un exmilitar disidente del oficialismo- había declarado que no reconocería los resultados tras acusar al oficialismo de instalar puntos de control en las cercanías de los centros de votación para presionar y amedrentar a los votantes, lo que alimentó las dudas y cuestionamientos sobre el proceso.

“Nuestra lucha no termina”, dijo el candidato perdedor en su cuenta de Twitter al defender la decisión de ir a las elecciones presidenciales pese a los cuestionamientos de la coalición opositora que llamó a un boicot y expresó que seguirá trabajando para que existan “elecciones justas” para rescatar al país de este “gobierno totalitario y nefasto”.

El endurecimiento de las posturas de la comunidad internacional ocurren en el peor momento para Venezuela ante la complicada situación que enfrenta la industria petrolera, corazón económico del país, por la caída de la producción a 1,5 millón de barriles diarios y la creciente presión de los acreedores ante las dificultades financieras que enfrenta la corporación estatal Petróleos de Venezuela S.A. (PDVSA).

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