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¿Cómo proceder en casos de accidentes de tránsito? Cincinnati Feature La Mega 1 Ohio 

¿Cómo proceder en casos de accidentes de tránsito?

Miembros de una iglesia, en el área del accidente, se acercaron para ayudar. (LJL/Marco Trujillo)

MARCO TRUJILLO

mjtrujillo@cchbinc.com

CINCINNATI, Ohio — Cuando salimos de casa nunca imaginamos lo que nos puede pasar en el camino. Hoy comparto con ustedes mi experiencia, una más de las que pasan todos los días.

Al visitar a un amigo, ya casi me iba y empezó a llover tan fuerte que decidí esperar a que  pasara la tormenta.

De regreso, por la avenida North Bend Rd., el pavimento estaba mojado y de repente -a la altura de Diehl Rd.,- me percaté que un carro (en el otro carril) había perdido el control y estaba dando vueltas.

Fotografía tomada minutos después del accidente, muestra daños en el vehículo. (LJL/Marco Trujillo)

No sé si me detuve o seguí, lo único que recuerdo es que sentí un fuerte impacto.

Como me aventó, creo que cerré los ojos y mi subconsciente se preparó para recibir el golpe.

Todo fue tan rápido que es difícil recordar los detalles con exactitud.

Lo que sí recuerdo, es que abrí los ojos y el automóvil que me golpeó era grande y parecía un taxi de color rojo.

Vi por el espejo retrovisor como daba la vuelta despacio y se fugaba.

Yo traté de abrir mi puerta pero estaba atorada y ya no pude seguirlo.

Los carros de los dos sentidos empezaron a circular y nadie se paró para ver si yo estaba bien o no.

Me sentía muy nervioso porque no tenía idea sobre qué hacer o a quien llamar.  

Solo sabía que estaba en esa avenida grande, bajé del carro y llamé a un amigo policía pero en ese momento llegó una patrulla.  

Me preguntó que si estaba bien y cómo habían pasado las cosas (era obvio que no fue mi culpa porque el conductor se había ido y mi carro estaba golpeado, mostraba pintura roja y pedazos del otro coche).

Me pidió mover el carro para que no estorbara más.  Al lado estaba una iglesia y lo metí al estacionamiento.

Obviamente, el policía me pidió la licencia y la prueba del seguro preguntando una vez más cómo habían sucedido los hechos.  ¡Yo estaba tan nervioso que no podía pensar claro!

Después me dijo “un momento” y empezó a escribir el reporte desde su patrulla.

En ese instante llegaron dos mormones en una camioneta blanca.

¡Oh Dios, como necesitaba en ese momento de alguien y llegaron ellos!

Me preguntaron cómo podían ayudar, si llamaban a alguien o necesitaba que me llevaran a casa. Trataban de distraerme ofreciéndome agua y preguntándome cosas.

El policía me dio mis papeles y dijo que si le ponía aire a mi llanta trasera (dañana) creía que si podía llegar a casa.

Los chicos mormones de nombre Elder Pickett y Elder Thorne se ofrecieron a acompañarme a la gasolinera y/o a casa por si algo necesitaba en el camino.

Me ayudaron a poner aire a la llanta y a quitar pedazos del otro carro que aún estaban incrustados en el mío. ¡Afortunadamente llegué a casa con mi carro chocado!

Aquí les dejo reflexionar con la moraleja de esta historia y algunos consejos:

-Si tienes un accidente llama al 911 o a tu estación de policía.

-Si alguien te choca ten lista tu cámara para tomar fotos o video de la placa.

-Siempre ten asegurado tu carro (si es cobertura total mejor, con gastos médicos y también con beneficios para rentar otro durante el proceso de reparación).

-Asegúrate de que tu deducible no sea tan alto.

-Siempre ten listos los datos de tu empresa aseguradora.

Después de un accidente esa información será de registro público.

Te llamarán y mandarán cartas con ofertas de oficinas de abogados y doctores.

Pero ten mucho cuidado porque son muy agresivos y harán todo para que seas su cliente.

Exígeles que se identifiquen y no facilites información personal a quienes te están contactando para estos fines.

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