Señales de alerta por trastorno de estrés postraumático

Esta foto, cortesía del veterano Sean Hampton, de United States Marine Corps (USMC, por sus siglas en inglés) muestra a un grupo de soldados entrenando en Irak. (Cortesía/Sean Hampton)

Por MISLÍN HAMPTON

mislinaslinhampton@gmail.com

COLUMBUS, Ohio  — Miles de soldados han regresado de Irak y Afganistán con trastorno de estrés postraumático (PTSD, por sus siglas en inglés), y lesión cerebral traumática (TBI, por sus siglas en inglés).

Para el 2015, el Pentágono había estimado unos 40,000 veteranos diagnosticados con PTSD, y entre 45,000 a 90,000 tratados por los síntomas de TBI.

PTSD es un trastorno de ansiedad que puede desarrollarse al estar expuesto a un evento aterrador, o una experiencia en donde ha ocurrido un daño físico grave, o la persona ha sido amenazada.

Eventos traumáticos que pueden provocar PTSD incluyen, sin limitarse, un asalto violento, secuestro, violación sexual, desastres naturales (huracanes, tornados u otros) o causados por humanos (fuegos, actos terroristas), accidentes, o combate militar.

De acuerdo con Drew Herdenson, consejero profesional licenciado (PCC) y experto en PTSD, “cuando hay peligro, es natural sentir miedo.  El mismo ocasiona, en cuestión de segundos, cambios en el cuerpo para estar preparado ante el peligro, o evitarlo”.

Herdenson explica que esta respuesta de pelear o retirarse “es una reacción saludable que ayuda a una persona a protegerse ante un peligro.  Pero en PTSD, esa reacción natural ha cambiado o está dañada; una persona con PTSD puede sentirse estresada o temerosa aun cuando no exista el peligro”.

Actualmente, Henderson trabaja como gerente del Programa de Asistencia a Empleados del gobierno federal.

Un individuo con PTSD puede experimentar síntomas emocionales y físicos tales como: insensibilidad, problemas para dormir, depresión, ansiedad, irritabilidad, estallar en ira, sentimiento de culpa, dolores de cabeza, problemas con el sistema inmunológico, malestar gastrointestinal, dolor de pecho, mareos, y molestia en otras partes del cuerpo.

Existen tres características esenciales de PTSD:

Primera

Re-experimentación repetida: La misma ocurre cuando una persona está inundada de horribles imágenes, sonidos, o recuerdos de lo sucedido.

Aquí una persona puede sentir que el incidente está ocurriendo nuevamente.  

Por ejemplo, un ex militar que reacciona con temor, y ansiedad cada vez que escucha las aspas de un helicóptero.  

Le hacen recordar la proximidad de helicópteros de combate, y la detonación de bombas o granadas.  

Cada vez que escucha el sonido de las mismas revive ese momento, y reacciona como si estuviera en zona de guerra.

Segunda

Evitación: Ocurre cuando un individuo con PTSD intenta evitar pensamientos o actividades que le hacen recordar el evento traumático.   

Asimismo, pueden perder la habilidad de experimentar placer/satisfacción, o mostrar sus emociones.  Algunas personas con PTSD pueden mostrarse fríos, y distantes.

Tercera

Hiperactivación: Esto suele pasar cuando personas con PTSD se sienten, y reaccionan como si estuvieran en peligro constantemente.

A pesar que TBI no es lo mismo que PTSD, ambas condiciones pueden coexistir porque las lesiones cerebrales son, a menudo, producto de experiencias traumáticas.  

TBI se da cuando un trauma repentino causa daño cerebral.  

Puede ser el resultado de un golpe repentino y violento a la cabeza con un objeto, o cuando un objeto perfora el cráneo o entra al tejido cerebral.  

Por ejemplo, un soldado puede desarrollar TBI si su cabeza golpea repetitivamente su casco al conducir un vehículo de combate como el “Humvee”.

Se debe destacar que, aunque el PTSD es una lesión biológica/psicológica, y el TBI es un trauma neurológico, estas dos condiciones comparten algunos de los síntomas: problemas para dormir, irritabilidad, dificultad para concentrarse, trastornos de memoria, e inquietud física.

Una diferencia significativa entre estas condiciones es la siguiente:

Individuos con PTSD pueden tener problemas para recordar el evento traumático, pero su memoria y habilidad para aprender está intacta.

Aquellos con TBI pueden preservar memorias de su pasado, pero tienen dificultad para retener nuevas memorias y aprender cosas nuevas.

Es posible que una persona desconozca que padece PTSD, TBI, o ambos, o que no notifique a su patrono que tiene una incapacidad de salud mental.  

Si usted conoce a alguien que está teniendo problemas en su trabajo por estas condiciones, debe recomendarle que solicite acomodo razonable de inmediato.

Para determinar qué tipo de acomodo sería más adecuado, la persona puede utilizar el “Job Accomodation Network” (JAN, por sus siglas en inglés).

JAN es un servicio de consultoría gratuito de la oficina de “Disability Employment Policy” del Departamento del Trabajo.    

Cada publicación en JAN provee información específica de la condición médica, e ideas de acomodo razonable.  

Para más información, visite la versión es español de la página de internet: https://askjan.org/espanol/.

Recuerde que es una responsabilidad de todos el reconocer cuando un ser querido, o un compañero (a) de trabajo necesita ayuda.

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