Aventura histórica en una “granja viviente”

La granja fue construida por Samuel Oman en 1881, en Canal Winchester, Ohio. El molino de viento es utilizado como fuente de energía. (La Mega Nota/Mislín Hampton)

Por MISLÍN HAMPTON, La Mega Nota

mislinaslinhampton@gmail.com

 

COLUMBUS, Ohio — Si a su hijo (a) le gusta la canción infantil “Old Mac Donald had a farm”, entonces disfrutará de la granja viviente e histórica del Parque Metro de Slate Run.

Visitantes caminan por el huerto de la finca, ubicado justo al lado de la casa mientras un niño observa los pavos. (La Mega Nota/Mislín Hampton)

La misma es libre de costo, y está ubicada en el 1375 State Route 674 North, Canal Winchester, OH.

Prepárese para viajar al pasado, transportándose a 1880, en una finca en el área central de Ohio.  Los visitantes pueden apreciar cómo era la vida antes de existir la electricidad, y la gasolina.

El sitio preserva e interpreta la historia de la agricultura.  

En la entrada, hay disponibles folletos del lugar con un mapa, el cual identifica 15 áreas para explorar: 1) entrada, 2) pastos, 3) cenador de uvas y huerto, 4) casa, 5) cocina de verano y leñera, 6) jardín y establo, 7) baño, 8) bodega y ahumador, 9) granja, 10) molino de viento, 11) granero, 12) campos, 13) establo de maquinarias, 14) corral de aves, y 15) establo de cerdos.

Según el folleto del parque, “la agricultura es un elemento de nuestra herencia que ha desaparecido tan rápido como han desaparecido nuestros bosques y pantanos”.  

La finca muestra cómo se realizaban todas las tareas diarias con las herramientas, los equipos, y los métodos que se usaban en aquellos tiempos.  

Como fuente de energía, ésta utiliza los molinos de viento, los caballos, y la fuerza humana.  

Se dedica a la crianza de ganado, cerdos y aves de corral para productos lácteos, carne, y huevos.  El excedente se vende para obtener dinero tal como se hacía en 1880.

Siendo así que la vida del personal y los voluntarios de la finca gira en torno al cuido del ganado y los cultivos para el consumo propio o para la venta.  

Para algunos, la vida en la granja era dura, monótona, y repetitiva.  Para los niños y niñas, continúa siendo excitante, divertida, e inolvidable.  

Lo cierto es que no importa en la época que usted viva, existirán las mismas necesidades: comida, albergue, y ropa.

Aquí los pequeñines cantan ¡Ee i ee i Oh! al visitar e interactuar con cada uno de los animales de la granja: vacas, ovejas, cabras, caballos, y aves de corral.  

Niños y niñas pueden visitar la granja, y tocar las ovejas, cabras, vacas, y caballos. (La Mega Nota/Mislín Hampton)

Las actividades realizadas van a depender de la temporada, es decir, de las cuatro estaciones del año.  

Durante la primavera, los visitantes observan cómo se ara la tierra para sembrar.  Se cultiva trigo, avena, y plantas comestibles en el huerto.

También es la temporada para esquilar las ovejas, y darle una limpieza profunda a la casa.

En el verano, los voluntarios y demás personal se dedican a cultivar mazorcas, cortar heno, cosechar y trillar el trigo y la avena, mantener los jardines libres de mala hierba, y enlatar y preservar los productos de jardín.

En el otoño, se preparan para la recolección de mazorcas, y los niños (as) tienen la oportunidad de seleccionar una calabaza en el huerto a cambio de un pequeño donativo.  

Usted puede apreciar cómo se siembra el trigo de invierno, se cosecha y preserva las manzanas, el moler la zahína (la semilla que se utiliza para hacer harina) para poder hacer melaza.

En el invierno, se hacen reparaciones en la finca, y cercas, se corta la madera y leña, se preservan las carnes, y se prepara jarabe de arce.

Tanto usted como sus niños (as) podrá interactuar, y hacer preguntas al personal y voluntarios de la finca mientras realizan estas actividades.  Además, resulta divertido verlos vestidos con ropa típica del año 1880.

Por lo tanto, cada vez que visite la finca su experiencia va a ser única y diferente.  

La casa fue construida originalmente en 1856 por Isaac Fridley, y restaurada para simular una propiedad típica de la clase media de 1880.  

Los visitantes pueden entrar y explorar dicha propiedad, la cual está llena de antigüedades.  

En el primer piso se encuentra el salón, la cocina, y el comedor.  En el segundo, hay tres cuartos, pero los mismos no están abiertos al público.

En el área del comedor, sus niños (as) pueden tener una gran experiencia con los juguetes de la época: muñecos hechos de madera, canicas, o construir una torre con bloques.

Vea quien pesca más utilizando cañas con magnetos, y explore los juegos de mesa tradicionales como damas, y ajedrez.

Haga una competencia con los bolos y boliches de madera, ubicados en el exterior de la casa.  Aquí la comida se prepara y se conserva en la estufa de leña. La ropa se hace y repara en la máquina de coser de pedal.  Lámparas de queroseno iluminan la propiedad.

La “pompa” de agua, ubicada en la parte de afuera de la casa, todavía provee el vital líquido.  

Los niños pueden usarla, y se entretienen al ver el agua corriendo después de aproximadamente 30 segundos.

Con un “moo-moo,” los pequeñines pueden ver las vacas en la pradera, y los cerdos diciendo “oink-oink” mientras se dan un baño de lodo con mazorcas.

Vale destacar que el olor del área de los cerdos es un tanto fuerte y peculiar, pero a los niños (as) no parece importarles mientras puedan ver los cerditos corriendo, comiendo y jugando.

Si planifica visitar la granja, podrá ver a los bebés. Apreciará como la mamá cerda les da leche mientras ansiosamente esperan su turno.

Los pequeñines disfrutarán de un desfile de gallinas con sus pollitos, pavos con sus pavitos, y patos con sus patitos.  

Después de un intenso día de trabajo agrícola, los caballos posan con elegancia, y permiten ser acariciados.

De junio a agosto, la finca está abierta en los siguientes horarios:

Martes a jueves (9 a.m.- 4 p.m.)

Viernes y sábados (9 a.m.- 6 p.m.)

Domingos (11 a.m. – 6 p.m.), exceptuando el 4 de julio (9 a.m. – 6 p.m.)  

Para más información, visite la página de internet metroparks.net, o llame a la granja al (614) 833-1880.

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