Pedro Camacho fortalece su misión social

ELVIA SKEENS    

eskeens@lamegamedia.com 

BLUE ASH, Ohio  — Amable, carismático y siempre sonriente, Pedro Camacho, llegó a Cincinnati para “zumbear” por una noble causa: los hermanos de Venezuela.

La iniciativa de invitarlo para que protagonizara una clase magistral de esta disciplina “fitness” en el centro recreativo de la ciudad de Blue Ash vino de la joven venezolana Yani Irausquin, tratando de unir a la comunidad en una jornada de diversión y ejercicios, recaudando fondos para Venezuela mientras se sudaba al ritmo de bailes latinos. 

La misión de Irausquin, que durante varios meses trabajó arduamente para involucrar a su gente “zumbera” y “no zumbera” –como invitaba en redes sociales– dio frutos con un auditorio lleno de energía, instructores y seguidores, y la sorpresa de Camacho de cantar en vivo para todos, “El Meneatito” y otras exitosas selecciones de su repertorio musical.

“Estoy muy contento con la comunidad de Cincinnati que me recibe con los brazos abiertos y, en especial, con mi gente de Venezuela a quien tanto les debo. Los quiero mucho”, dijo Pedro Camacho a este medio informativo.

Camacho es un instructor internacional de Zumba, coreógrafo profesional, cantante y filántropo nacido en República Dominicana, reside en Europa y recorre el mundo dirigiendo giras y clases magistrales.

Todo lo hace con la finalidad de ayudar a niños –de barrios vulnerables en Santo Domingo– a quienes les patrocina una mejor calidad de vida a través de su organización FUNCAMA.

“Poco a poco, hemos logrado mucho, otra razón de peso para continuar agradeciendo el apoyo tras nuestras giras en Estados Unidos, América Latina y el mundo. Avanzamos ‘al pasito’ porque todos los recursos salen de este bolsillo a través de mis clases y giras; ahora nos apoyan otras organizaciones para fortalecer nuestra misión de dar”, compartió Camacho.

El joven dominicano, quien se entrega completamente para ver a otros sonreír, destacó que su recorrido global le ha llevado también a valorar grandes experiencias con adultos mayores y personas privadas de su libertad.

“En Uruguay, preparamos todo para darle un momento especial a un grupo de abuelitos, yo mismo busqué todos los ingredientes para complacerles con la comida que deseaban. En Paraguay, fuimos a llevar víveres de primera necesidad a las mujeres recluidas en una cárcel y también organizamos una sesión de Zumba que fue muy divertida. Esto es lo más lindo que me ha pasado en la vida”, destacó emocionado.   

Artículos relacionados

%d bloggers like this: