“Pupusas”, delicia de la cocina salvadoreña

YAHAIRA WEBBER    

yahaira.webber@lamegamedia.com 

DAYTON, Ohio    Si usted quiere disfrutar un delicioso plato salvadoreño durante esta temporada de festivales hispanos, no dude en elegir “pupusas”, una mezcla de sabores únicos que le harán repetir la porción y hasta pedir algunas para llevar a casa. Son fáciles de calentar para comerlas al día siguiente.

Las pupusas se sirven con un encurtido de vegetales y salsa roja. (La Mega Nota/Elvia Skeens)

Hechas con masa de harina, se rellenan con frijoles, queso, chicharrones, flor de loroco o combinación y se acompañan con salsa y encurtido de vegetales.

Representan el plato nacional de El Salvador, establecido oficialmente por el Decreto Legislativo 655, del 1 de abril de 2005.

Al igual que Italia tiene su pizza y México su tortilla, El Salvador posee las pupusas entre su tesoro gastronómico reconocido internacionalmente. 

Esta nación es considerada como una de las joyas de América Central, ubicada entre Guatemala y Honduras, y bañada por el Océano Pacífico.

Al hablar de la historia de las pupusas, los estudios antropológicos prueban que existían desde antes que llegaran los conquistadores españoles.

Según Manuel Bonilla, especialista en lenguaje náhuatl, el origen de la palabra pupusa podría provenir de dos interpretaciones: Púpu que significa “volteado”, Tsa,“relleno” y Putsúua, “rellenar”.

La cocina tradicional -mexicana y centroamericana- no existiría sin la masa, un ingrediente básico cuya palabra significa “comida”.

Sin esta, no habría tortillas, tamales, gorditas, sopes ni otras recetas tradicionales de América Latina.

La harina de maíz nixtamalizada, que comercialmente muchos conocen como Maseca, es de un tipo muy suave, molida finamente, elaborada con granos de maíz seco, cocinado y remojado en una solución de hidróxido de calcio.

Esta solución alcalina es lo que le da a las tortillas de maíz y tamales su sabor agridulce.

De acuerdo al portal electrónico alimentospolar.com “la nixtamalización es un proceso precolombino de tratamiento del maíz para la obtención de una masa que se emplea en la fabricación de las tradicionales tortillas mexicanas. El maíz se cocina por 30-45 minutos en agua (relación de pesos 1:3) que contiene 1,5% de hidróxido de calcio. Posteriormente, el maíz cocido se deja reposar por 12 a 14 horas (toda la noche tradicionalmente) en la solución alcalina”.

La harina de maíz nixtamalizada es como cualquier otra, y es mejor mantenerla sellada a temperatura ambiente.

Debido a que el maíz ha sido procesado, rara vez podrá sustituirla por harina tradicional en recetas que requieran la nixtamalizada.  Cada una de estas tiene su sabor y textura particular.

¿Será por esta razón que al intentar con pupusas le resultaron arepas?

Ambas se pueden usar para preparar tortillas, tamales, empanadas y también para espesar sopas y bebidas como el atol, o champurrado.

Para preparar las pupusas, primero es necesario crear una masa que, generalmente, en El Salvador, se compone de maíz, pero algunas también contienen arroz molido.

Dependiendo del tipo de pupusa y de la región, encontrará: revuelta, de queso, frijoles refritos y chicharrón; de frijol con queso: queso y frijoles refritos; de ayote: ayote rallado (una variedad de calabaza) y queso chiclado; de pollo: pollo y queso chiclado; de chicharrón: chicharrón de cerdo y queso; de loroco: flor de loroco y queso; solo de queso y hasta una que le llaman “pupusa loca” que es la mezcla de todos los rellenos.

En un video de YouTube, publicado el 5 de mayo de 2018, con más de 56,000 visitas, Chulita TV enseña a prepararlas en casa, y comparte cómo nació la pupusa loca.

“Se le pone frijol, chicharrón y queso, de las revueltas; un poquito de mora, un poquito de ayote y chipilín y se terminan de aplastar en el comal. Cuando yo me vine de El Salvador no existía la pupusa loca, pero mucha gente me ha dicho que todos los ingredientes de relleno son licuados…algo que no haría yo jamás”, recomienda para conservar todo entero.

Si vive en Cincinnati, Dayton, Northern Kentucky, Columbus, Cleveland o Pittsburgh, puede empezar buscando eventos donde se exponen muestras de la cultura hispana.

Muchas familias se organizan para realizar convivencias, en centros comunitarios  o iglesias.

En Dayton, por ejemplo, la iglesia hispana Luz del Mundo, en Salem Ave., tiene venta de pupusas todos los sábados, desde las 2 p.m.

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