El largo viaje de la mariposa Monarca

CLAUDIA LONGO       

claudia.longo@lamegamedia.com

CLEVELAND, Ohio — Todos los años, al comienzo del otoño en el hemisferio norte, se produce un fenómeno natural maravilloso: la migración de las mariposas Monarca.

Considerada como la “reina” de esta especie –por su belleza– se le atribuye ese nombre digno de la realeza.

Mariposas Monarca llegan al lago Erie en su viaje hacia el sur. (Cortesía/Carl Bachtel)

A principio del mes de octubre, comienza la migración de mariposas hacia el sur.

Dadas las condiciones extremas de frío durante el invierno de Estados Unidos y Canadá, la Monarca se ve obligada a escapar hacia climas más cálidos.

Es común que migren hacia áreas como la costa oeste de Estados Unidos, pero la mayoría lo hace hacia el sur, específicamente a México.

Durante los meses de primavera, en el norte del continente, vuela a esta zona del país donde busca poner sus huevos en plantas conocidas como “milkweeds”, de las que luego se alimentará.

Salen pequeños gusanos que comienzan su metamorfosis hasta convertirse en mariposas.

Este proceso se repetirá dos veces más creando en total tres generaciones de mariposas durante todo el verano, pero la cuarta hará algo diferente que sus antecesores.

Esta generación nace durante los meses de septiembre y octubre y no muere en las siguientes semanas, sino que emigra llegando a vivir entre seis y ocho meses, asegurando la sobrevivencia de la especie.

La mariposa Monarca es el único insecto que viaja más de 2,500 millas cada año buscando climas cálidos porque no podrán sobrevivir en el frío extremo.

Además, las plantas de alimentos larvales no crecen en sitios de invierno, por lo que la generación de primavera debe volar de vuelta al norte a lugares donde las plantas son abundantes.

Millones de mariposas viajan juntas y al llegar a las montañas centrales de México en noviembre pueden descansar antes de comenzar su regreso al norte a mediados de marzo.

A pesar de no haberlas declarado especie en extinción, científicos y expertos han observado que cada año migran menos mariposas hacia el sur.

Una de las razones por la cual se atribuye esta disminución en la población de la Monarca es que los sitios de hibernación están amenazados debido a que las personas talan sus árboles favoritos para construir carreteras, casas y granjas.

¿Qué pasaría con esta especie si no tienen sus árboles especiales para pasar el invierno?

Por suerte hay grupos que recogen dinero para salvar los árboles importantes y educar a la gente sobre la conservación.

Las mariposas Monarca son parte esencial del ecosistema.

Ellas polinizan millones de flores silvestres, así como también sirven de alimento para otros animales, los cuales a su vez forman parte fundamental para mantener el equilibrio ecológico.

Si usted quiere ayudar a la supervivencia de la mariposa Monarca, puede plantar “milkweed” en su jardín y así atraerlas para que se alimenten.

No solo estaría ayudando a mantener la especie, sino que, además, podrá admirarla en su propio entorno.

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