Columbus se pinta con los colores del orgullo

Durante 38 años consecutivos Columbus ha servido de sede para una manifestación de orgullo, aceptación, diversidad e integración. (Cortesía/Karina Villanueva)

Por ALFREDO YÁNEZ, La Mega Nota

ayanezm@gmail.com 

 

COLUMBUS, Ohio — Orgullo. Esa es la palabra que mejor define el sentimiento que expresa la comunidad LGBTQ (Lesbianas, Gays, Bisexuales, Transexuales y Queers). 

Durante 38 años consecutivos Columbus ha servido de sede para una manifestación de ese orgullo, aceptación, diversidad e integración. 

La céntrica High Street, con su muchedumbre y su Casa del Estado como testigos, vieron desfilar a miles de personas felices por ser quienes son.

La historia que se narra en el sitio oficial de Stonewall Festival, destaca que la primera parada se hizo en Columbus, en 1991, con unas 200 personas. 

Las más de 13 mil que desfilaron el 15 de junio de 2019, fueron una muestra no solo del crecimiento en número, sino también en proyección, seguridad, encuentro y visibilización.

Sin más límite que el orgullo de saberse reconocidos y apreciados, los miembros de la comunidad LGBTQ de Columbus lucieron atuendos y mensajes, se hicieron presentes en su esencia, disfrutaron, bailaron y cantaron alegres por su vida, por sus familias, por sus oportunidades, por su propio sentido de ser mucho más que estereotipos y prejuicios.

La institucionalidad les dio un espaldarazo. El Stonewall Columbus Pride Parade contó con el apoyo de la ciudad, de las autoridades, de la comunidad. 

La presencia en las calles de tanta gente validó ese sentimiento, y los abrazos, los gestos, el gusto que se notaba al paso de las carrozas, delineaban un acercamiento fraterno.

La diversidad de edades, razas y género, gritaba a todos lados que ciertamente hay razones para sentir orgullo. 

Muchas fueron las marcas que apoyaron esta participación en las calles, como manifestación de afecto y reciprocidad. 

Las iglesias dejaron constancia de que el amor de Dios no discrimina.

Las cifras que manejan los organizadores estiman que más de medio millón de personas asistieron al evento, mientras que la participación en el desfile de este año aumentó en 5,000 personas desde el año pasado, lo que elevó el número a casi 13,000.

Susan Knorr, lleva más de dos décadas participando en el desfile. 

“Este es un evento tan hermoso. Esto se trata de amor e igualdad y de ser tratado correctamente y de poder ser yo mismo” dijo.

La comunidad latina también asistió a la cita, pero aun con cautela. Varios de los asistentes –que prefirieron resguardar sus nombres- no temen en lo individual mostrarse tal cual son, pero advierten que aun no están preparados para una doble discriminación.

“En algunos lugares todavía se vive algo de racismo, y si a eso le sumas el tema de la orientación sexual, pues la vida se te puede convertir en un drama”, comentó a La Mega Nota un participante hispano.

Agregó que las tradiciones latinoamericanas, en las que el machismo está muy asentado, también influyen para que los latinos se integren abiertamente en este tipo de eventos culturales. 

“Nosotros hemos vivido situaciones muy fuertes, y tenemos una influencia muy arraigada. Tienen que pasar muchos años para que nuestras familias, e incluso las grandes marcas o tiendas de latinos, decidan romper el molde y participar activamente de un acto con tanta diversidad y amor como este que se vive aquí”, señaló.

%d bloggers like this: