Ramona Reyes agradece servir a la comunidad

ALFREDO YÁNEZ     

alfredo.yanez@lamegamedia.com 

COLUMBUS, Ohio  — Darse a los demás. Esa es, sin dudas, la lección más importante que en sus 50 años de vida ha aprendido Ramona Reyes, una de las personalidades de la comunidad hispana de Columbus con mayor campo de influencia, dada su capacidad de trabajo en las áreas de educación, salud, servicio social, e incluso esparcimiento.

“Siempre doy gracias por poder ayudar a los demás”, asegura Ramona Reyes. (La Mega Nota/Alfredo Yánez)

De origen humilde. Hija de un matrimonio de mexicanos migrantes. Tiene ocho hermanos, y todos aprendieron que siempre es posible poder ayudar a los otros.

“Aunque sea frijoles o arroz, aquí siempre va a haber un plato de comida para quien tenga hambre”, le dijo alguna vez su mamá.

Ramona completó su educación secundaria en Texas, y luego vino a Ohio State University.

En Ohio, gracias a la ayuda de quienes confiaron en ella, se enroló en Nationwide Insurance, donde desarrolló una sostenida carrera de servicio al cliente, que le permitió establecer sólidas relaciones con la comunidad.

Desde hace once años, a petición de múltiples personas, y luego por el voto, es miembro del “Board” de Educación de Columbus City Schools, desde donde contribuye con las líneas gruesas sobre las necesidades de educación de la ciudad, con un acento hispano.

“No me hizo falta tener amplios estudios sobre la ciencia pedagógica, porque lo que nosotros hacemos en el ‘board’ implica un nivel superior, una visión del bosque completo, donde entran factores sociales. Allí es donde yo puedo –no alzar la voz– recordar que tenemos un porcentaje importante de hispanos en nuestras escuelas, que podemos –y debemos prestarles atención”, reflexionó Ramona durante una entrevista con este medio.

Justo en ese renglón, Reyes se detuvo.

Este mismo año, luego de conseguir que todas las piezas de su idea engranaran, logró darle forma a la Fundación Ramona Reyes. No en honor a su nombre, sino al de su abuela, para impulsar a estudiantes de origen hispano.

“Con la fundación lo que queremos es ayudar a esos jóvenes a que completen sus estudios de High School y tengan un incentivo para seguir adelante con sus estudios universitarios, o en la preparación para un oficio. En la primera graduación, pudimos otorgar becas a los muchachos, y esperamos crecer con esta propuesta”.

Algunos podrán decir que Ramona Reyes y su acción tienen un campo muy limitado, porque las necesidades son muchas.

“Nunca podremos satisfacer a todos, pero a alguien le llegamos. Con que podamos ayudar, socorrer, inspirar, impulsar a algunos, ya ha valido la pena”, argumenta. 

Esta líder también forma parte de una organización que adelanta desarrollos y beneficios para las enfermeras y su trabajo de asistencia social, y además forma parte del comité de CAPA, dedicado a enaltecer la cultura, incluyendo el ya legendario Festival Latino de Columbus.

“Son varios campos de acción, que se complementan, y que además puedo hacer porque cuento con el apoyo de mi familia, de mis amigos y de las organizaciones a las que pertenezco”.

Ella reconoce que sus actividades por la comunidad demandan mucho tiempo y un nivel de organización meticuloso.

“Tengo un calendario bien apretado. Pero, por ejemplo, los domingos los reservo para mí y mi familia. Mi esposo y mi hija son muy importantes en todo lo que hago, y ellos merecen atención, dedicación y acompañamiento”.

Desde su pequeña oficina en el Centro de Servicios Católicos Nuestra Señora de Guadalupe, en la zona oeste de Columbus, Ramona ofrece a los demás una carga de fortaleza en múltiples dimensiones.

“Aquí uno aprende que siempre faltan cosas por aprender, que siempre hay maneras para ayudar, que nunca está cerrada la oportunidad de entender qué le pasa al otro, para poder darle la mano, y acompañarlo un poquito en su necesidad”, comenta.

“Este centro es una iniciativa particular que fue encontrando formas para crecer y establecerse en la comunidad. Somos un grupo de acción multidisciplinario, enfocado en la ayuda a la gente”.

El Centro tiene como eje la solidaridad con familias de bajos ingresos, a las que se ayuda con alimentos.

“El trabajo es un poco más complejo que solo organizar la donación de alimentos. Se trata de una acción social que permite identificar las debilidades de una parte de la población y darle forma a las soluciones”.

Ofrecen clases de inglés, ayuda jurídica para asuntos de inmigración y trabajo social.

“Estamos iniciando un programa para fomentar el emprendimiento, y además vamos incorporando programas de atención en otras áreas focales, para generar incentivos reales que le permitan a nuestro público conseguir las herramientas para mejorar sus condiciones actuales”.

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